La defensa de Danielle cuestiona a ADOR: “¿Quién contrataría a una artista que enfrenta una penalización cercana a los 100 mil millones de wones?”
La disputa legal entre ADOR y Danielle continúa intensificándose, mientras ambas partes mantienen posiciones opuestas sobre si la artista realmente puede seguir desarrollando su carrera en la industria del entretenimiento en medio de una multimillonaria demanda por daños y perjuicios.
El 11 de junio se celebró la segunda audiencia del caso ante la División Civil 31 del Tribunal del Distrito Central de Seúl, presidida por el juez Nam In Soo.
Actualmente, ADOR mantiene una demanda contra Danielle, su familia y la exdirectora ejecutiva Min Hee Jin, alegando incumplimiento del contrato exclusivo. Inicialmente, la agencia reclamó una indemnización de aproximadamente 43.1 mil millones de wones (31.9 millones de dólares), aunque posteriormente redujo la cifra a 33.09 mil millones de wones (24.5 millones de dólares).
Durante la audiencia, ADOR reiteró que no existe ninguna restricción legal que impida a Danielle continuar con sus actividades artísticas. La compañía argumentó que la demanda no prohíbe a la cantante trabajar y aseguró que no tiene intención ni fundamento legal para bloquear su carrera profesional. Según ADOR, el objetivo del proceso judicial es únicamente reclamar compensaciones por los supuestos daños derivados del incumplimiento contractual.
Sin embargo, los representantes legales de Danielle respondieron que la situación práctica es muy diferente a lo que plantea la agencia.
La defensa destacó que la cláusula de penalización relacionada con el conflicto podría alcanzar una cifra cercana a los 100 mil millones de wones (alrededor de 72 millones de dólares), una cantidad que, según ellos, dificulta enormemente cualquier oportunidad profesional.
¿Qué agencia de entretenimiento firmaría o respaldaría a una artista que enfrenta una responsabilidad financiera de semejante magnitud?.cuestionó la defensa.
Los abogados argumentaron que, aunque técnicamente Danielle tenga libertad para trabajar, ninguna empresa estaría dispuesta a asumir el riesgo económico asociado a un litigio de tal tamaño, lo que en la práctica equivale a un bloqueo de sus actividades dentro de la industria.
Además, calificaron de “profundamente irresponsable” la afirmación de ADOR de que la artista puede continuar trabajando libremente, considerando la presión legal y financiera que enfrenta.
Por otro lado, la defensa acusó a ADOR de prolongar el conflicto mediante diversas estrategias procesales, incluyendo solicitudes y presentación de pruebas que, según ellos, retrasan el avance del caso. También sostuvieron que la duración del litigio está dañando gravemente la confianza entre las partes y deteriorando aún más la relación contractual.
Mientras tanto, el tribunal continuará examinando los argumentos de ambas partes en una disputa que gira en torno a la validez de los contratos, las posibles indemnizaciones y el impacto que el proceso judicial podría tener en la carrera profesional de Danielle y de las integrantes de NewJeans.
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